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Este post ha sido revisado y actualizado para viajar en Julio 2026

Hoy traigo 6 destinos para mochileros que se preguntan dónde viajar en julio y que buscan aventura, autenticidad y buen clima sin vaciar la cartera.

Julio es el mes en que todo el mundo quiere viajar…. pero nadie quiere pagar el triple, sudar como un marrano o acabar en playas saturadas de turistas, sombrillas y selfies. Seguro que te suena.

Si estás buscando dónde viajar en julio sin arruinarte, y además quieres destinos con buen clima, experiencias auténticas y precios razonables, este post es para ti.

No te voy a contar los típicos lugares de siempre. Los destinos los he seleccionado en base al clima, coste de vida, ambiente y pureza, teniendo todos ese algo especial que los hace perfectos para el verano sin que la organización ni la economía sean una locura.

1. Colombia – Ritmo caribeño, selva y aventura real

Atardecer con contrastes en bote por mitad del río Amazonas (Colombia) - Instinto Mochilero
Atardecer con contrastes en bote por el río Amazonas

Sí… ya sé que es mi favorito, ¡y por eso empiezo por él! Y que conste que la enumeración no está basada en cuál es mejor o peor.

Colombia es uno de esos países que parecen hechos para los viajeros con ese espíritu mochilero y, julio, es un mes clave para visitarlo. En la costa del Caribe y en buena parte del interior es temporada seca, lo que se traduce en un clima ideal para explorar sin lluvia ni calor sofocante. Además, no coincide con la temporada alta interna (con las vacaciones en Colombia) por lo que se evitan aglomeraciones locales.

  • Lo mejor en julio:

Santa Marta, Palomino, Minca, el Parque Tayrona, Cartagena y Medellín (que por cierto, ya llevo implícito como apodo, «La ciudad de la eterna primavera».

  • Presupuesto estimado:

25-40€ al día, dependiendo del estilo viajero. Puedes comer arepas por apenas 1€, dormir en hostales coloniales por 10-15€, y moverte en buses locales y Uber sin tener que romper la hucha para desplazarte por las ciudades.

  • Por qué es perfecto en julio:

No está en temporada de lluvias, es barato, diverso y aún conserva ese energía auténtica que muchos países ya han perdido por el turismo masivo (y esperemos que no pase con Colombia).

¿Y si lo vives en compañía?

En julio organizo un viaje en grupo por el Amazonas de Colombia, pensado para mochileros que no buscan una agencia ni una ruta prefabricada, sino vivir vivir zonas alejadas de los típicos tours y ciudades masificadas, con más con alma y conexión. Dormimos en cabañas en la selva y convivimos con comunidades indígenas locales.

¡Mira aquí el itinerario completo!

2. Georgia – Montañas, vino y hospitalidad que desarma

Seguro que has oído hablar de Georgia, tanto del país como del estado de EE.UU, y hoy vamos a hablar del país. Georgia es un tesoro escondido entre Europa y Asia que cada vez más mochileros están descubriendo y que, en julio, es un mes perfecto para explorarlo y conocerlo.

  • Lo mejor en julio:

Senderismo en Svaneti, escapadas a Kazbegi, la vibrante Tiflis, y baños de azufre al atardecer.

  • Presupuesto estimado:

25-35€/día. Es uno de los destinos más baratos y hospitalarios de Europa. La comida es brutal, vino artesanal (de eso entendemos aquí nosotros también) y transporte local bastante económico.

  • Por qué es perfecto para julio:

Clima templado en las zonas de montaña, precios estables y paisajes de postal sin muchas aglomeraciones.

3. Albania – Playas que sorprenden y rutas aún por descubrir

Si te preguntas dónde viajar en julio barato y sin turistas, Albania es la respuesta que muchos aún no conocen. Tiene mar, historia, naturaleza y una cultura cálida. Todo sin los precios de Grecia ni las masas de Croacia.

  • Lo mejor en julio:

Riviera Albanesa (Ksamil, Himarë), pueblos como Berat, lagos interiores y la montaña para huir del calor.

  • Presupuesto estimado:

25-35€/día. Puedes encontrar comidas locales por 4€, buses por menos de 10€, y hospedajes bien ubicados por 15€ la noche.

  • Por qué es perfecto para julio:

No vas a ser Magallanes ni Cristóbal Colón (ni Jeanne Baret, que no todo fueron hombres), pero aún puedes sentirte como un descubridor y salir un poco de ruta de Instagram.

4. Brasil – Alegría, naturaleza y un invierno que se siente como verano

Arpoador al atardecer

Puede parecer contradictorio, pero julio es un mes ideal para viajar a Brasil. Mientras en Europa la gente huye del calor, en Brasil es invierno… pero un invierno muy amable. Especialmente en la zona noreste y en la costa sur, donde el clima es templado y el ambiente sigue siendo una pasada. Aunque realmente ¡lo del ambiente es todo el año!

  • Lo mejor en julio:

Salvador, Bahía, Recife, Joao Pessoa, y por supuesto Río de Janeiro, Ihla Grande y las Cataratas de Iguazú, donde la temperatura baja ligeramente pero no el ritmo de vida.

  • Presupuesto estimado:

30-45€/día. Las distancias son largas, pero la comida es barata si buscas puestos y lugares locales y los alojamientos muy accesibles si evitas zonas ultra turísticas.

  • Por qué es perfecto julio:

Porque puedes vivir un país lleno de vida, playas, samba, comida deliciosa y gente hospitalaria, sin el calor extremo ni la saturación del verano carioca. Tienes mis posts sobre mis viajes a Brasil donde te cuento mil cosas de esta ciudad.

¿Y si no quieres vivirlo solo o sola?

En agosto 2026 estaremos con Instinto Mochilero explorando Río y sus alrededores en un viaje que mezcla aventura, cultura y fiesta. Si lo tuyo es la energía alta, conocer gente y dejarte llevar con seguridad, este puede ser tu plan perfecto.

¡Mira aquí el viaje de 12 días desde Río de Janeiro a las Cataratas de Iguazú!

5. Bolivia – Lo inesperado y lo salvaje en estado puro

Salar de Uyuni, Bolivia - Viajes en grupo - Instinto Mochilero
Recuerdos de nuestra expedición al Salar de Uyuni en estado puro en julio.

Si lo tuyo es la aventura real, los paisajes de otro planeta y las rutas menos transitadas, Bolivia te va a dejar loco. Y julio es temporada seca, lo que significa cielos despejados, buen estado de caminos y oportunidades únicas para explorar.

  • Lo mejor en julio:

Salar de Uyuni, lagunas altiplánicas, trekking en el Parque Nacional Sajama, ciudades como Sucre y La Paz.

  • Presupuesto estimado:

20-30€/día. Uno de los países más económicos de Sudamérica. Perfecto para mochileros de largo recorrido, porque lo ideal es atravesar el país y ver lo que esconde. Que conste que tiene los paisajes más impresionantes que he visto jamás, por delante de muchos «top mundiales».

  • Por qué es perfecto en julio:

Porque puedes visitar el altiplano sin lluvias, moverte con más seguridad y ver paisajes nítidos que parecen sacados de otro planeta.

Consejo extra:

Si quieres explorar Bolivia y sentirte parte de un grupo con el que compartir ruta, conversaciones profundas y muchas risas, estate atento… cada julio tenemos un viajazo programado donde cruzamos por tierra desde el Desierto de Atacama en Chile hasta la Paz en Bolivia. Una locura para los sentidos.

Por aquí el itinerario completo del viaje por Bolivia y Chile.

6. Islas Azores – Volcanes, termas y un paraíso verde aún por descubrir

Las Azores son uno de esos secretos que Europa guarda con cariño. Aunque son parte de Portugal, están tan aisladas que ofrecen una experiencia completamente distinta, perfecta para quienes buscan tranquilidad, naturaleza y autenticidad.

  • Lo mejor en julio:

São Miguel, las lagunas volcánicas, baños termales al aire libre, senderos solitarios y pueblos marítimos de cuento.

  • Presupuesto estimado:

35-50€/día. No es lo más barato del mundo, pero tampoco es caro. Y la calidad de la experiencia lo compensa con creces.

  • Por qué es perfecto en julio:

Porque es temporada alta sin agobios. Todo está verde, florido, accesible… y todavía muy poco masificado.

Consejos prácticos para elegir dónde viajar en julio

A la hora de decidir un destino para julio, más allá de lo que se ve bien en fotos o suena exótico, ten en cuenta estos 5 consejos mochileros que pueden marcar la diferencia, aunque puedan parecer obvios.

1. Evita los “clásicos de verano”… a menos que tengas una vuelta creativa

Destinos como Roma, París, Ámsterdam o Santorini pueden ser maravillosos… pero en julio están saturados, carísimos y quemados. Si vas, que sea con una ruta alternativa o con experiencias que te conecten con lo local.

2. Elige por clima real, no por hemisferio

En el hemisferio sur es invierno, sí, pero eso no significa frío en todas partes. Brasil y Colombia son perfectos en julio, con clima templado y seco. Investiga sobre microclimas en zonas que aparentemente son frías y te sorprenderás de las joyas que hay.

3. Viajar barato no es viajar cutre

Hay países donde tu dinero vale el doble (como Bolivia o Georgia), y donde puedes tener experiencias auténticas, profundas y transformadoras sin gastar mucho. Más allá del precio, piensa en el valor real que ese destino o ese lugar puede ofrecerte.

4. Elige experiencias, no solo lugares

No se trata solo de “ver” un país, sino de cómo lo vives. Dormir en la selva, compartir fogatas, perderte en un pueblo al que no tenías pensado ir… eso es lo que realmente queda. Por eso, a veces, un viaje acompañado puede ofrecerte cosas que en solitario son más difíciles de encontrar.

5. No lo dejes para después

Julio está más cerca de lo que parece y, cuanto antes decidas, más barato será tu vuelo, mejor será tu planificación y más tiempo tendrás para empezar a vivir el viaje.

¿Y si este julio lo vives en tribu viajera?

No todo el mundo quiere viajar solo. Y no todo el mundo quiere un viaje de agencia prefabricado. Hay un punto medio donde se puede viajar con alma, con libertad, y al mismo tiempo sentirse acompañado, aconsejado y parte de algo.

Eso es lo que hacemos en Instinto Mochilero.

Este verano tenemos grupos abiertos para Colombia, Brasil y otros destinos donde cada plaza significa una historia nueva por empezar.

Si has llegado hasta aquí leyendo (más de 1600 palabras) y crees que algo se te mueve por dentro, llámame loco, pero quizás sea tu momento.

¡Descubre los viajes en grupo para este verano!

De Leticia a Puerto Nariño

La guinda del pastel en un viaje así, es sin duda viajar al Amazonas en Colombia. No es como viajar a otro país, realmente es como viajar a otro mundo.

Aterricé en el aeropuerto de Leticia sobre las 11:00h y me recogían en el malecón a las 13:00h para ir a Puerto Nariño, por lo que no tenía mucha prisa. Al aterrizar, me pasaron una de las peores cosas que puedes vivir estando en Colombia con la policía.  Piensa mal y acertarás.

Esa experiencia y otras muchas más que sé que estás esperando leer, las publicaré en un ebook próximamente. No las pongo en el post por la extensión y la delicadeza natural de algunos temas pero te aseguro que voy a contar con pelos y señales cosas sobre Colombia que casi nadie se atreve a publicar en un blog.

En Leticia no hay servicio de Uber así que tuve que coger un taxi.

Por fin consigo llegar al malecón y me encuentro con una pareja de españoles que hacían el mismo recorrido que yo y esperaban para coger el barco también. La lancha rápida de Leticia a Puerto Nariño tarda 2 horas en recorrer los 70km que separa a ambas ciudades. Una vez llegamos, nos reunimos con el resto de grupo, en total 7 personas y comenzamos nuestra aventura dando un paseo y conociendo el pueblo.

Viaje de autor · 15 días · Plazas limitadas · Posiblemente, la experiencia de tu vida

¿Te vienes al Amazonas conmigo?

Solo dos salidas marzo 2026, grupos pequeños y convivencia real con comunidades locales. Ritmo mochilero, todo incluido, atendidos por amigos locales de comunidades indígenas.

  • Leticia · Puerto Nariño · Tarapoto · Fauna y Flora · Triple Frontera · Perú · Brasil
  • Dormimos en lodges comunitarios y nos movemos en barco por el río Amazonas
  • Acompañamiento cercano y apoyo a proyectos locales
10–24 marzo 2026 26 marzo–9 abril 2026 Plazas muy limitadas (mín. 4, máx. 7)

Todo está incluido y organizado para que solo te preocupes de disfrutar. Si te encaja la idea, hablamos y te cuento todos los detalles. Recuerda que he estado varios años durante temporadas aquí y yo voy contigo al viaje.

También puedes solicitarme por WhatsApp un itinerario personalizado para el Amazonas y lo ajusto a tus gustos y preferencias.

Puerto Nariño

Puerto Nariño es el pueblo principal del Amazonas colombiano junto a la capital, Leticia, pero nada tiene de parecido con ésta. Leticia es más ciudad pero ciudad del Amazonas, con mucha vida callejera, muchas motos y mucho bullicio en general. De hecho, es la capital de la Amazonía (una de las 6 regiones de Colombia).

Es una base increíble para vivir la selva, pero organizar bien las salidas (lancha, comunidades, avistamiento de delfines, pasar la noche en la selva…) no es tan sencillo como llegar y preguntar. Allí muchas excursiones están pensadas para turistas de un día y acaban siendo muy caras para lo que ofrecen o muy básicas.

Por eso yo trabajo directamente con gente local de confianza y diseño la experiencia completa en función de lo que tú quieres (días disponibles, nivel de aventura, si quieres algo más tranquilo, etc.). No es un tour masivo cerrado: es tu viaje en el Amazonas, hecho a medida.

Si quieres que te lo prepare todo y tenerlo cerrado antes de volar, escríbeme aquí y lo vemos juntos.

Una de las mejores vistas está en el mirador. No es muy alto y es muy rústico pero no es necesario más para ver el pueblo entero con el río Amazonas de fondo.

Panorámica Mirador de Puerto Nariño Instinto Mochilero
Panorámica Mirador de Puerto Nariño

Aquí los vehículos a motor están prohibidos y solamente existen dos eléctricos: la ambulancia y el servicio de basura. Desde 2013, tienen una planta tratadora de agua y es accesible a todo el mundo (como una fuente). Está situada en el centro del pueblo aunque, si no estás acostumbrado a beber y comer cosas raras, mejor comprar agua embotellada en una tienda. Aunque ponga «agua tratada», no viene del mismo sitio y a ninguno nos pasó nada bebiendo la embotellada.

Expedición nocturna

Al anochecer, nos dirigimos a hacer una expedición nocturna por la selva. Es absolutamente inimaginable todo lo que puedes ver y sentir en apenas 2 horas acompañado del impresionante sonido de la selva por la noche. No sólo podrás ver arañas e insectos sino que con suerte verás cómo caza la fauna de la noche con la ayuda del guía experto que sabe prácticamente todo sobre el entorno que nos rodea.

Aunque para entrar a la selva te darán siempre unas botas de agua (y no exactamente por el agua jeje), yo personalmente llevaba este pantalón de trekking antimosquitos de Decathlon. Vi alguno que otro con el móvil en la mano porque por la noche, aunque haya luna llena, no verás nada en la selva por el follaje de la propia flora. Allí te pueden alquilar una linterna frontal para la cabeza pero te va a costar casi lo mismo que comprarla. Yo llevaba esta linterna.

Si te va mucho mucho la aventura, puedes dormir en mitad de la selva amazónica.

Expedición nocturna en Amazonas (Puerto Nariño, Colombia) - Instinto Mochilero
Expedición nocturna en Amazonas (Puerto Nariño)

Puedes contratar un guía y una de las noches, abrir camino con el machete para buscar una zona donde montar un pequeño campamento y dormir en una hamaca con mosquitera.

Esa era la experiencia que yo quería hacer desde el principio pero, por motivos ajenos a mí, tuve que cambiar esa noche. Aun así no me arrepiento. Una vez que estás allí metido te piensas bastante si será lo más seguro dormir en mitad de la selva teniendo en cuenta que ya habíamos visto tarántulas de todo tipo, escorpiones, sapos de 1kg… Y por supuesto, también te puedes encontrar al jaguar.

Isla Cacao – Perú

Bandera en Isla Cacao (Perú) Instinto Mochilero
Isla Cacao, Perú

Al día siguiente, nos dirigimos hacia Perú. Solamente hay que cruzar el río para pisar tierra peruana. Durante el recorrido en bote se puede disfrutar de los delfines rosados saliendo del agua. No saltan muchísimo pero tuvimos suerte y pudimos ver bastantes (otro show de la naturaleza).

En Perú nos esperaba un guía local con el que realmente flipé. Cruzamos a Perú para realizar otra expedición por la selva pero esta vez durante el día y muy diferente a la de la noche anterior.

Expedición en Perú

En esta caminata podrás colgarte de enormes lianas (el guía también lo hacía), ver árboles de 500 años de antigüedad (y escalarlos para entrar dentro y ver murciélagos) y, con suerte, podrás ver osos perezosos. Nosotros los vimos pero estaban dormidos así que solo se veía una bola de pelo con unas garras que abrazaban el árbol en su parte más alta. Se podría decir que es una ruta más light. No es lo mismo la selva por el día que por la noche pero aun así es una experiencia increíble también.

Expedición en Isla Cacao (Perú) - Instinto Mochilero
Expedición en Isla Cacao (Perú)

Después de ver los osos perezosos y comer con una de las comunidades que viven a orillas del río, sobre las 17:00h, cogimos pequeños botes que nos llevaron hasta el Lago Tarapoto donde vive otra comunidad. Es un rincón admirable en todos sus sentidos.

Lago Tarapoto

El trayecto en bote por el río Amazonas desde isla Cacao (Perú) hasta lago Tarapoto (Colombia) ha sido el atardecer más bonito que he experimentado en mi vida. Una muestra está en la imagen de portada.

Una vez que se deja el río Amazonas y se coge el río Tarapoto, el paisaje cambia por momentos y las aguas se tranquilizan tanto que parecen un espejo que solo la estela del bote rompe.

Contrastes del atardecer en el lago Tarapoto, Amazonas (Colombia) - Instinto Mochilero
Contrastes del atardecer en el lago Tarapoto, Amazonas.

Ya de noche y antes de llegar a la comunidad, el guía pescador nos llevó en busca de caimanes y por supuesto los encontramos. No son caimanes grandes, son pequeños pero con la suficiente fuerza como para arrancarte un dedo yo creo. Era impresionante ver cómo encallaba el bote y se bajaba sigilosamente hasta que metía la mano con fuerza en el agua y sacaba un caimán. Ver a la gente de estas tierras en el día a día es espectacular.

En las comunidades de toda la Amazonía la comida por excelencia es el pescado. Por norma general vas a desayunar pescado, almorzar pescado y cenar pescado. El plato será algo como arroz, arepa o patacón, pescado y ensalada. Después de cenar en una cabaña de la comunidad, era la hora de dormir.

Yo pensaba que dormiríamos allí, con la gente, pero no. Nos montaron en el bote, nos llevaron a unos 5-10 minutos por el río y el capitán del bote se fue. Llegamos a una cabaña súper grande justo al lado del lago. Era todo genial hasta que descubrimos que estábamos totalmente solos. Aquí no hay internet, no hay gente y no hay prácticamente nada. Sólo una cabaña de madera con camas y mosquiteras, sin puertas prácticamente y con el ruido de la selva por la noche que es estremecedor. Por suerte, nos dejaron un machete 😀

Pesca de pirañas

Por la mañana temprano, a las 6:00h, vienen a buscarte y es la hora de pescar pirañas. No son muy grandes pero imponen. Si no quieres realizar la actividad de pesca puedes quedarte durmiendo en la cabaña del lago y después de pescar (antes de desayunar) pasarán a buscarte.

El desayuno, como no podía ser de otra manera, será la pesca conseguida. Tengo que decir que la piraña recién pescada y recién cocinada a la plancha está buenísima. Además de la pesca, en la comunidad te darán café, fruta y arepa o patacón. ¡Que no falte la arepa y el patacón!

Dejamos el lago Tarapoto para ir de nuevo a Puerto Nariño. Nuestra ruta seguía hacia la comunidad indígena de Mocagua donde hay un santuario de monos pero había escuchado sobre otra comunidad, mucho más grande y con más vida en Amacayacu. Reorganizamos los planes y pusimos rumbo a la comunidad.

Comunidad Indígena

San Martín de Amacayacu

Normalmente hay que hacer un trekking a través de la selva para llegar aquí desde Puerto Nariño. Como nuestro plan era ir a Mocagua (que hay que llegar en bote) pero habíamos cambiado de opinión y ya estaba el patrón del bote esperándonos, fuimos finalmente por el río hacia San Martín.

¿Qué es mejor? Pues no lo sé. El trekking caminando lo haces en unas 2,5h o 3h y la aventura dentro de la selva siempre está asegurada. El paseo en bote tiene la belleza del río Amazonas y la del río Amacayacu. Éste último además está casi sin agua a finales de agosto y de vez en cuando pillas un tronco o directamente el fondo del río y el bote hace el intento de encallar. De hecho, me han dicho que después de irme, el agua bajó más y alguna vez tuvieron que bajarse a empujar el bote por este río. Una aventura también 😀

La comunidad

Cartel de bienvenida a San Martín de Amacayacu, Amazonas (Colombia) - Instinto Mochilero
Bienvenidos a San Martín de Amacayacu

Nada más llegar a la comunidad, se ven niños bañándose y jugando en el río. La primera impresión que podemos tener es que están bañándose en el fango pero el agua no está en realidad sucia. Cuando llegamos nos espera nuestro coordinador en la comunidad y nos explica un poco sobre su historia y fundación.

La comunidad San Martín de Amacayacu es de etnia Tikuna y es fruto del agrupamiento de varias comunidades que estaban asentadas en parte del territorio amazónico colombiano. Viven unas 70 familias que conforman un total de 600 personas. Con este agrupamiento que el gobierno colombiano ofreció, se mejoraron los servicios esenciales como la salud y la educación.

Las familias se dividen en clanes que a su vez llevan el nombre de un animal. Es muy curioso porque las casas están pintadas con dibujos chulísimos y se incluyen los animales de la familia que vive dentro.

Las familias se componen por un animal terrestre y otro aéreo y los descendientes, reciben el animal del padre. No pueden casarse dos animales del mismo medio. Si eres colibrí no podrás casarte con un buitre, tendrás que buscarte un tigre o una leona por ejemplo. La explicación es que la sangre de los antepasados pueden ser familia dentro de la misma clase de animal.

Abastecimiento

El agua del que disponen proviene de la lluvia. En épocas secas (esto puede ser a partir de finales de agosto) el agua escasea y te pedirán que te bañes (que te «duches») en el río porque hay poca agua. Si aun así quieres una ducha, no te preocupes que te la ofrecerán.

Tienen electricidad que se genera por placas solares pero hay muy pocas horas de luz (de 18:00h a 22:0hh). A las 10 en punto de la noche se produce un apagón y la comunidad queda totalmente a oscuras. Hasta esa hora, se puede ver en las casas (que no tienen puerta) mucha gente viendo la tele. El que no tiene tele aprovecha y se va a casa del vecino a ver la película. El problema es que a las diez la película acaba sí o sí.

Solo hay un lugar con wifi (que yo sepa) y en el tramo horario con electricidad, puedes ver a mucha juventud de la comunidad con su móvil en silencio en medio de la oscuridad.

Fútbol femenino

Tras la ruta de reconocimiento y el almuerzo teníamos tiempo libre. Estando en las hamacas de la cabaña vimos pasar a varias chicas que llevaban una equipación de fútbol y un balón. Les preguntamos si había partido y efectivamente, había partido.

Como teníamos tiempo libre, fuimos a ver el fútbol.

Fútbol femenino en San Martín de Amacayacu, Amazonas (Colombia) - Instinto Mochilero
Fútbol femenino en San Martín de Amacayacu

No sabría decir cuánto medía el campo de fútbol pero era inmenso. Jugaban 12 contra 12 y más tarde tuvimos la ocasión de hablar con varias de ellas. Nos explicaron que tenían una liga de fútbol femenino donde participaban equipos de las comunidades de alrededor y Puerto Nariño. A la semana siguiente, iban a jugar contra Puerto Nariño y estaban muy ilusionadas.

Tengo que decir que a pesar del gran machismo que se puede apreciar en Colombia, esta zona que podría parecer a priori menos educada en muchos aspectos, es mucho más rica que la zona más rica del mundo en muchos sentidos.

No duramos mucho allí. El sol es abrasador en el Amazonas. La zona de Leticia y Puerto Nariño están muy cerca de la línea del Ecuador por lo que más vale que te lleves protección solar. Lo más recomendable es llevar ropa larga tanto arriba como abajo y una gorra o sombrero. Irás chorreando de sudor (literalmente, empapado) todo el día pero te ahorrarás picaduras de insectos y quemarte por el sol.

Actividades

Por la tarde realizamos un taller de pintura y otro de pulseras. Todo con material natural y fibras de plantas del amazonas. Está guay aprender de dónde sacan todos los colores. Igual que en Marruecos utilizan las grandes balsas de tintes, aquí todo viene de estrujar hojas directamente pintan con el fruto.

Por la noche también se puede hacer expedición nocturna aunque yo no la hice. Aquí fue donde conocimos a las mujeres del equipo femenino y nos tomamos unas cervezas con ellas. Hasta las 22:00h, claro.

Si te quedas más días, puedes realizar miles de actividades realmente interesantes con la comunidad. Una compañera colombiana que venía en el grupo se quedó allí como un mes más y estuvo fabricando el techo que usan para las cabañas donde viven, hizo labores de agricultura y en general, vivió el día a día durante bastante tiempo.

Prometí volver a San Martín de Amacayacu para realizar un proyecto musical de una semana con los niños.

Por la mañana salí tempranísimo en bote hacia la desembocadura del Amazonas donde me recogía la lancha rápida que venía iba a Puerto Nariño. Mi aventura en el pulmón del mundo se acababa pero de nuevo me esperaba la auténtica Locombia, el descontrol: Cartagena de Indias.

Bote por el río Amacayacu, Amazonas (Colombia) - Instinto Mochilero
Bote por el río Amacayacu

¿Te gustaría vivir esta aventura en el Amazonas?

Grupos pequeños · 15 días · Todo incluido · Acompañamiento de Víctor de Instinto Mochilero.

Voy a ser sincero desde el principio. Tenía cierta incertidumbre y respeto por viajar solo y pisar Latinoamérica por primera vez. En concreto, un país como Colombia que tanta fama tiene.

Mi vuelo salía a las 15h desde Madrid y tuvo un retraso de más de 6 horas. Esto tiene su parte positiva y es que recibes una indemnización de 600€ por el retraso del vuelo pero es importante que saques un seguro de viaje como este con 5% de descuento para poder aprovecharte sin complicaciones de todos los contratiempos que puedan surgir.

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Como además, igual que a ti me gusta lo bueno, aproveché el descuento que te da la tarjeta Revolut para acceder a la zona VIP del aeropuerto (y muchas más cosas que ofrece para viajar). Aquí hay buffet libre y todo tipo de bebidas a tu disposición. Pasé el tiempo bebiendo y comiendo todo lo que quise en asientos que, para ser un aeropuerto, eran bastante cómodos. Casi a las 22:00h, finalmente, sale el vuelo.

Bogotá: primeras impresiones

Cuando viajas solo, es imprescindible tener la mente abierta y tratar de conocer el máximo de gente posible pero con cautela. Aunque considero que la mayoría de personas son buenas por naturaleza, nunca faltará quien quiera aprovecharse de ti. Todavía en el aeropuerto de Madrid, conocí a una pareja que iba en mi avión y apuntaron mi número para avisarnos de alguna novedad sobre el vuelo. Fue con ellos con los que compartí Uber también al llegar a Bogotá ya que nuestros destinos estaban relativamente cerca. 

Mi vuelo aterrizó en Bogotá a las 3.00h de la madrugada y no son horas para divagar en una capital como ésta. Por suerte, tenía quien me acogiera en Bogotá así que cogí un Uber (que compartí con la pareja que conocí en el aeropuerto) y me dirigí directo a mi alojamiento.

Sí, es mejor usar Uber que Taxi en Colombia por seguridad y para evitar engaños con los precios pero lo normal es que no te pase nada cogiendo taxis. Nunca me ha pasado nada y he cogido muchos.

En el post sobre Bogotá puedes leer mi experiencia en esta ciudad y las cosas que nunca debes hacer.

Tras dos días en la ciudad (que realmente fue uno) puse rumbo hacia el Eje Cafetero. A través de la aplicación Couchsurfing, contacté desde España con un chico de Jerez que viajaba por allí y pude encontrarme con él en Salento. A la vez conocí a otras dos personas de México que viajaban ambas solas y fueron mis compañeros en alguna rumba también de Medellín, aunque eso lo explicaré en su momento.

Eje cafetero: Salento, Cocora y fincas cafeteras

El Eje cafetero tiene varias ciudades coloniales espectaculares como son Filandia o Salento, pero te recomiendo esta última para tomarla como base y es la que tomaremos si te unes a la aventura. Desde la plaza principal de Salento es fácil contratar las excursiones de un día a cualquier atracción turística de la zona. Es un pueblo tranquilo donde podrás relajarte y despejarte entre naturaleza. Aquí te explico con más detalle qué hacer en el Eje Cafetero en 3 días (aunque puedes echar un vistazo al siguiente itinerario programado para evitar tantos spoilers).

Las dos atracciones turísticas principales son el Valle del Cocora y la visita una o varias fincas cafeteras. Aunque la finca es muy interesante para tanto los procesos de obtención y elaboración del café, no puedes perderte el espectacular escenario que ofrecen las vistas a lo largo del Cocora.

Recolectando café en Salento Insinto Mochilero

Después de tres días aquí, mi siguiente destino fue Medellín: la ciudad de la eterna primavera.

Medellín y Guatapé (Viajar solo a Colombia)

Medellín es la ciudad de la fiesta por excelencia. A muchos colombianos no les gusta, pero ellos mismos la definen como «la capital del reggaetón». Ya te puedes ir haciendo una idea de cómo van las cosas aquí: chivas rumberas, discotecas, mucha gente, mucha policía, mucho alcohol y otros menesteres. Aunque es una ciudad grande, no es ni de lejos como la enorme Bogotá aunque tardarás un rato (40 minutos en coche) en atravesar la ciudad desde por ejemplo la Calle 10 y la Comuna 13.

Estando en Medellín, no se debe dejar pasar la oportunidad de visitar Guatapé y su famosa piedra. Es la 3ª piedra más grande del mundo. Además, si te animas a subir (que deberías…) podrás disfrutar de las increíbles vistas que ofrece su zona más alta. Si quieres saber más, aquí tienes más detalles sobre Medellín (dónde alojarse, transporte, dónde comer, fiesta, excursiones y mucho más).

Amazonas: Leticia y Puerto Nariño

Al noveno día de mi viaje solo a Colombia, llegó el momento más esperado: el Amazonas. La verdad es que había dudado entre ir a San Andrés y Providencia (que tanto y tan bien se habla de estas islas) pero tenía que escoger entre eso y «el pulmón del mundo». Aunque no dudo que tienen que ser espectaculares, ya iba a tener islas después en la zona del Caribe, tengo muchas y muy buenas en España, Italia o Portugal y no quería dejar pasar la oportunidad de ir a la auténtica selva.

Así, cojo un vuelo temprano desde Medellín a Leticia (capital del Amazonas) y después de casi todo el vuelo atravesando la selva, llego por fin a Leticia. A mi llegada al aeropuerto, tuve una de las peores experiencias que se pueden tener en un país como Colombia pero no me voy a parar aquí a contar eso y te lo explico con detalle en la entrada llamada Amazonas colombiano: indígenas, río y selva.

Al llegar al malecón de Leticia te puedes dar cuenta de que tanto la gente como el paisaje es muy diferente a lo vivido anteriormente. Viajaba solo así que me puse en contacto con la persona encargada de recibirme y pregunté si venía alguien más en el grupo con el que pasaría los siguientes 4 días. Me confirma que hay una pareja española que ya ha llegado y me junto con ellos en una cafetería. ¡Ya tenía mis dos primeros amigos en Leticia!

Equipo amazonas por mitad del río camino a Puerto Nariño Instinto Mochilero

Finalmente en el grupo éramos 7: la pareja, dos amigos españoles con otra amiga colombiana, una chica ucraniana y yo. Realmente son las personas con las que más tiempo pasé. Estábamos las 24 horas juntos y fue como una gran familia que se ayudaba, aconsejaba, reía y compartía todo el tiempo.

Recomiendo mucho leer el post sobre el Amazonas, ahí explico por dónde pasamos cada día, las aventuras, cómo es la gente, cómo llegar a Perú y cómo llegar a Brasil para que al menos, puedas sentir la sensación de pisar otros países latinoamericanos aunque sea por un ratito.

¿Te gustaría vivir esta aventura en el Amazonas?

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Cartagena de Indias: viajar solo a Locombia

El día 12 de mi viaje me dirijo hacia el norte atravesando todo el país hasta Cartagena de Indias. De repente, todas las vivencias de mi viaje solo por Colombia se vieron contrastadas con la locura de Cartagena.

Claro, se me olvidaba que viajaba a Locombia.

El problema aquí no fue hacer amigos, al contrario. Los hostales en Cartagena rebosan alegría y fiesta, el turismo invade la ciudad y los vendedores ambulantes te invaden a ti. Con tanto ajetreo, esta ciudad se comió un día de mi calendario que no tenía previsto y es que el «guayabo» no perdona tampoco en Colombia.

Desde Cartagena hay opciones muy buenas para visitar muchísimas islas (las 28 si quieres) aunque yo me centré en 5. En las zonas de Getsemaní y Ciudad Amurallada hay buenísimas opciones para buscar alojamiento. Pero yo te voy a contar dónde me alojé después de mucho investigar (porque no, no me quedé donde había buscado sino donde me aconsejó el taxista que me recogió en el aeropuerto).

Islas del Rosario es otra de las paradas obligatorias para unir mar, naturaleza y fiesta a la vez. Con suerte (como yo la tuve) puedes dar con un grupo increíble de gente y pegarte uno de los mejores días del viaje sin comerlo ni beberlo.

Caribe colombiano Islas del Rosario Instinto Mochilero

Para no extenderme muchísimo aquí, dejo todos los detalles en Cartagena de Indias en 4 días. También doy algunos consejos para pegarse la mejor fiesta en el Caribe a buen precio y que no salga por un ojo de la cara. Porque, sí, en Cartagena a veces parece que quieran el ojo de uno. Entiéndase la expresión 🙂

Santa Marta y Taganga: Relax

Los cuatro últimos días de mi viaje quería paz y tranquilidad. El Caribe colombiano no es todo fiesta, hay playas donde el ambiente es más relajado, el turismo europeo no plaga los locales y en general, zonas menos masificadas que Cartagena.

Pensé que sería bueno pasar dos días en Palomino (zona más relajada, supuestamente, porque no fui) y dos días en Santa Marta, uno para ver la ciudad y el atardecer en Taganga (esto sí lo hice y fue muy top) y otro para ver el Parque Nacional Natural Tayrona. El problema es que Locombia, sobre todo en el norte, te trastoca mucho los planes (a mí por lo menos) y al final acabé haciendo y viendo cosas que no entraban en mis planes.

Atardecer en Taganga, Santa Marta (Colombia) Instinto Mochilero

Pero es que esa es la verdadera experiencia. Cuando viajas solo te das cuenta de que no pasa nada si no has ido o no has visto tal cosa. A veces supera con creces cualquier persona o situación que te puedas encontrar a lo que se tenía planeado desde un principio. Para mí, esa es la verdadera magia de viajar solo. Es lo que me llevo de esta aventura que sin lugar a dudas ha sido la más gratificante de mi vida.

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